Óxido y hueso

Lo mío tiene delito. Lleva casi un año El Profeta en la estantería de mi casa y aún no la he visto. Esto viene a cuento que ayer vi Óxido y hueso, título del mismo director que está teniendo mucha repercusión en los medios por haber pasado por varios festivales, especialmente Cannes, y por estar nominada a los Globos de Oro a la película extranjera y a mejor actriz dramática.

La verdad es que las secciones oficiales de Cannes para mi no es mucho aval. Generalmente hay mucha peli de intelectualoides que o no llegan a estas provincias perdidas o pasan con más pena que gloria. Aunque también es verdad que nos permite a veces descubrir joyas que de otra forma hubieran pasado desapercibidas para el público.

oxido Óxido y huesos parece pretender ser una película romántica. O por decirlo más vagamente de relaciones entre un hombre y una mujer. Pero la verdad es que me temo que el tema no le sale al director muy bien, porque no puede evitar ampliar a temas sociales, a marginación, a gente que vive en los bordes del estado del bienestar, a discapacitados y los problemas a los que se enfrentan, y a mil cosas más. Esto podría parecer una desventaja. Ya se sabe: el que mucho abarca poco aprieta, pero al contrario confiere a la película una multidimensionalidad poco frecuente en el simplista cine de hoy en día, donde todo tiene que poder ser resumido en una frase, en un trailer o si es mejor en una idea luminosa. Todo encaja perfectamente, y nada se queda en la superficie. Y en dos horas. No se puede pedir más.

Aparte de por el director todo esto no sería posible sin actores que nos lo hagan creíble. De Marion Cotillard se ha dicho mucho estos años, participando en películas de géneros muy distintos y saliendo ella airosa estuviera mejor o peor la cinta. La verdad es que es normal que su papel cobre la alabanza de la crítica, porque tal vez será la primera vez donde la vemos ejerciendo de actriz dramática sin maquillajes, sin cantos, sin bailes o sin efectos especiales. Bueno, sus no piernas son efectos, pero no interfieren en su registro dramático. Por otro lado se ha hablado menos de Matthias Schoenaerts, actor menos conocido para mí, pero que se me hace impensable el papel en otro actor. Su físico potente, su actuación contenida, no sé si será fruto de la casualidad o de su propia personalidad, pero desde luego es Alí, un hombre que da tumbos buscando salir adelante con su hijo entre trabajos de seguridad y peleas ilegales.

Tal vez no sea uno de los grandes estrenos del año, pero desde luego en ningún momento me aburrí, y la película ofrece momentos magníficos. Una de las de no perderse esta temporada.

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Una respuesta a Óxido y hueso

  1. Discret_Oso dijo:

    Desde luego, tiene delito que no hayas visto “Un profeta”, un peliculón. Tengo muchas ganas de ver esta, espero que no se me escape.
    Para ver películas intelectualoides que no llegan a provincias perdidas te recomiendo http://www.filmin.es, que cuenta con un suculento catálogo para ver a un precio prudente. Sobre físicos potentes con actuaciones contenidas no voy a hacer ningún comentario.

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