Ágora

Ágora (Wikipedia): Espacio abierto que funcionaba como la plaza pública de las ciudades-estado griegas (polis). Era el centro cultural, comercial y político. Las asambleas de ciudadanos se realizaban en dicho recinto.

Curioso que Ámenabar titule con el nombre de este espacio de libertad de pensamiento su película sobre la pérdida de ésta por los fundamentalismos religiosos. Y lo que me parece más increíble es que haya conseguido dinero para su realización, y más impensable aún que su presupuesto sea de 50 millones de euros. ¿Una superproducción sobre la libertad de pensamiento, sobre la importancia del saber y la ciencia frente a los dogmatismos, y sobre la emoción que produce el saber, encima protagonizada por una mujer que antepone sus inquietudes personales a la búsqueda de un príncipe azul? Ámenabar está loco.

La única explicación posible es que tras cuatro grandes éxitos, con oscar incluido, el niño bonito del cine patrio se las ha metido doblada a todos. Primero, eligiendo para su financiación dinero español, donde estaba en posición de limitar cualquier injerencia frente a su forma de hacer cine. Segundo, prometiendo un péplum de grandes escenarios romanos-griegos-egipcios con mucha acción y grandes movimientos de masas. Tercero, con una actriz con oscar y rodando en inglés, lo que puede multiplicar los ingresos.

Y claro, va y hace esto. Ya me imagino a los geniecillos de Telecinco preguntándose cómo venderla al público para que no piensen va sobre una filósofa antigua que se opone a los excesos y dogmatismos de las religiones, presentadas como sectas violentas, y en especial la cristiana, donde el “malo” es un santo, San Cirilo. La forma: bombardear con publicidad para atraer a la gente el primer fin de semana antes de que se entere de que va en realidad. He oído algo acerca de problemas en la distribución en EEUU, y no me extraña, una obra así es impensable que cuele en las masas de ese país fuera de ciudades como Nueva York o San Francisco. El medio oeste y sus huestes estarán que trinan.

Lo que me ha sorprendido es que la crítica en España la haya tachado de fría, de irregular y de no saber exactamente que pretendía y cuenta. Yo creo es lo más claro que muestra la película: es de absoluta actualidad en el mundo con la luchas de religiones y dogmatismos e intolerancias. Es de absoluta actualidad donde en países como Estados Unidos en particular, pero en muchos otros, se cuestiona los avances de la ciencia en base a “literalismos bíblicos”. Es un mundo donde se propugna “el pensamiento único” justificado en su necesidad de “la paz mundial”. Son muchas cosas. Se puede tachar a Ámenabar de querer abarcar demasiadas cosas en una película comercial, pero nunca de no saber que nos quería contar. Lo que sí se le puede tachar es de plantear muchas cosas que muchos no quieren escuchar.

También parte de las reticencias de la crítica podría ir dirigida por una oposición ideológica a reconocer los excesos de un cristianismo que no es tan perfecto y no está basado en una pureza tan ideal como nos venden las historias edulcoradas del pasado. La frialdad del otro lado de la crítica (independencia nunca existe) me cuesta más entenderla, sino es por la base de letras de su gremio y la incomprensión de la batalla que representaba Hipatia. Y disculpen si con la emoción me he extendido mucho, pero prometo se me quedan muchas cosas en el tintero.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en CINE. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s