PRÓLOGO (PERÚ-BOLIVIA I)

 

            Es difícil saber por donde empezar cuando unos recuerdos pisan a otros y una semana parece a años luz de la siguiente. Y como sé que en el mundo virtual las imágenes tienen más fuerzas que las palabras (lo que a veces puede llegar a ser una pena)…. nada mejor que el adelanto de un prólogo que justifique algunas cosas.

 

 

Prólogo

 

Ya no sé ni las horas que llevábamos en el autobús. ¿Ocho? ¿Nueve? El caso es que cuando éste tomó la curva y asomó la ciudad de Puno, junto al lago Titicaca, solté un resoplo de alivio. El conjunto desigual y caótico de casas en las faldas de una ladera no presumía un lugar destacable por su belleza, pero las aguas del lago navegable más alto del mundo le daban un brillo mágico, mezcla del efecto de la luz y de miles de años de historia.

 

Al fin nos reuníamos con los demás. Atrás quedaba muy lejano el camino del Inca, Machu Picchu, Aguas Calientes, una evacuación apresurada, tren, ambulancia, hospital y un par de días de descanso en Cuzco mientras el resto “sufrían” las danzas indias en Uros y Taquile.

 

Callejeo por el caos hasta bajar a la estación y en breve estaríamos de vuelta al hotel listos para proseguir aventuras. Organizar todo en el asiento, meter en mochila pequeña la cámara y demás, recoger mochila de la bodega, buscar taxi, y en camino. A medio recorrido llama Vivi… toca retorcerse para sacar móvil del bolsillo cerrado del pantalón…. -Que si ya estamos llegando…. –Sí, en taxi camino del hotel, no hace falta venga nadie a buscarnos….. Llegamos, encuentros, saludos….. Marleni por supuesto en la puerta que ella organiza todo y no se le escapa nada. Bien, etapa superada.

 

Superada pero no del todo…. esa misma noche salta la alarma, pero tan cansado y con la mochila tan liada que lo dejo para el día siguiente… y el día siguiente prisa por salir para la frontera de Bolivia….. se deja para la noche.

 

Ya en hotel de la Paz, vaciado todo, se confirma: en algún punto entre el Inka Express que llevó a Puno y el taxi al hotel hay una baja: mi ipod con cientos de canciones que me habían acompañado en los eternos traslados, y lo que es peor: cientos de fotos de los momentos mágicos de Lima, camino del inca, Machu Picchu…

 

Bueno, digo, al menos tengo el recuerdo, mi pasaporte y las tarjetas, lo importante. Todos se asombran ante mi actitud. Ya me pasarán alguna de esos días.

 

Si es que no se va a fastidiar el placer de un viaje por esas cosas….

 

Continuará…

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Una respuesta a PRÓLOGO (PERÚ-BOLIVIA I)

  1. Victor dijo:

     
    ves como escribir no es tan dificil…
     
    no es que yo escriba bien, es que los demas no escriben nada.
     
    Yo no me sorprendi de tu reaccion al perder el ipod, te voy conociendo, baby pragmatico…
     
    y aunque no tengas afotos bien puedes describir lo que en tu retina se grabo…

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