Orgullo y prejuicio

La escena empieza en una cama donde una alegre madre se regocija ante el reciente compromiso de su hija ese mismo día. Junto a ella un padre más discreto escucha su excitada cháchara.La cámara, situada en la ventana, recorre desde esta escena a través de los ladrillos rojizos de la burguesa mansión rural hasta otra ventana, donde las dos hermanas menores se entretienen con la lectura en voz alta.

Desde esta habitación, volvemos a ver la pantalla recorrer los ladrillos rojos esta vez hacia arriba, con el fin de terminar en el dormitorio de las dos hermanas mayores, donde comentan con alegría el compromiso de Jane. Pero en este barrido, pasamos por la ventana de la escalera que sube a los aposentos de la servidumbre. En ese preciso momento una joven sirvienta, que hemos visto atendiendo a la familia en alguna ocasión, sube probablemente después de un ajetreado y cansado día. Durante un breve y casi imperceptible instante, parece como que la cámara quiere detenerse en esta chica, seguirla, y se pregunta que piensa ella, que siente, y cuales son sus aspiraciones. Anteriormente, en una de las escenas de mesa, se la ve mientras una de las hermanas exaltada le dice algo sobre desear el amor o esperar a su hombre…….

Seguimos en nuestra película, que se desarrolla de acuerdo a estos sainetes decimonónicos, pero en mi memoria queda la imagen a través de la ventana de esa chica que sube con andar cansado la lúgubre y húmeda escalera que lleva a la parte alta de la casa, brasero en mano, seguramente con el único deseo de dormir en su cama hasta el día siguiente, para atender de nuevo a esa revoltosa, numerosa y femenina familia rural que tantos quebraderos de cabeza casamenteros tienen.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en CINE. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Orgullo y prejuicio

  1. Fernando dijo:

    Bueno, todavia no he visto la película, pero todo a punta a Jane Austin, la cual reflejó la vida de la mujer victoriana de clase acomodada, cuyos problemas ahora nos parecen ridiculos, pero que en aquellos tiempos eran determinantes para ser o no ser feliz. Por cierto, la Austin nunca ejercio como critica social, solo describe situaciones referentes a la vida que la envuelve, y ademas, sienpre las remata con un final feliz. Ahora solo podemos ver estas historias como un divertimento, esperando que sean entretenidas y estéticas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s